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Speed to lead: por qué hay que contestar un contacto en minutos y cómo conseguirlo también de noche

Parte de la serie sobre tiempo de respuesta a los contactos

Qué es el speed to lead, por qué la ventana para contestar a un contacto se mide en minutos y no en horas, cómo medir el tuyo y cómo cubrir noches y festivos.

Accelera Nova Solutions

«Speed to lead» es una expresión inglesa que en español se dice peor y se entiende igual: cuánto tardas en contestar a alguien que te acaba de pedir información. Un formulario de la web, un mensaje de WhatsApp, un contacto de un portal, una llamada que no se cogió.

Casi todas las empresas creen que contestan rápido. Casi ninguna lo ha medido. Y la diferencia entre lo que creen y lo que pasa suele estar en dos sitios: los contactos que entran cuando todo el mundo está ocupado y los que entran cuando no hay nadie.

Este artículo es el punto de partida de todo lo demás que hemos escrito sobre el tema: qué es, por qué la ventana se cuenta en minutos, cómo saber cuál es el tuyo y cómo conseguir contestar en minutos también a las once de la noche de un sábado.

Qué es el speed to lead

El speed to lead es el tiempo que pasa desde que un cliente potencial te escribe hasta que recibe una primera respuesta que le sirve. Tiene tres reglas que conviene fijar antes de medir nada:

  • El reloj arranca cuando el contacto entra. No cuando alguien abre el correo, ni cuando el comercial vuelve de una visita. La hora la marca el formulario, el mensaje o la llamada perdida.
  • Se cuenta en horas naturales. Quien escribe un viernes a las siete de la tarde no descuenta el fin de semana. Si se contesta el lunes a las diez, han pasado 63 horas, aunque en el calendario de la oficina parezca «a primera hora».
  • Un acuse de recibo no es una respuesta. «Hemos recibido tu mensaje, te contestaremos lo antes posible» no contesta nada. Una respuesta cuenta cuando dice algo de lo que la persona preguntó y le explica qué pasa ahora.

Con esas tres reglas, el número suele salir bastante peor de lo que se esperaba. Esa es la idea.

Por qué minutos y no horas

La razón es sencilla y no necesita estadística: quien acaba de escribirte está pendiente ahora. Tiene el móvil en la mano y el problema en la cabeza. Si ha escrito a tres empresas, la primera que contesta con algo útil se queda la conversación. Una hora después está en otra cosa, y al día siguiente ya no recuerda en cuántos sitios dejó su nombre.

Dos estudios se citan siempre para ponerle número a eso. Conviene citarlos bien, porque circulan muy deformados.

Harvard Business Review, 2011: lo que tardan las empresas

James Oldroyd, Kristina McElheran y David Elkington publicaron en marzo de 2011 The Short Life of Online Sales Leads en Harvard Business Review. Auditaron 2.241 empresas de Estados Unidos enviando un contacto de prueba por su formulario web y midiendo cuánto tardaba cada una en contestar:

Cuánto tardaron en responderEmpresas
Menos de una hora37 %
Entre una y 24 horas16 %
Más de 24 horas24 %
No respondieron nunca23 %

Entre las que respondieron en los 30 días siguientes, la media fue de 42 horas.

El mismo artículo resume otro estudio de los autores sobre 1,25 millones de contactos de 29 empresas B2C y 13 B2B. Las que intentaban contactar en la primera hora tenían casi siete veces más probabilidades de cualificar el contacto —definido como tener una conversación con quien decide— que las que lo intentaban una hora más tarde, y más de sesenta veces más que las que esperaban 24 horas o más.

InsideSales.com y MIT, 2007: de dónde sale «los cinco minutos»

La famosa regla de los cinco minutos viene de otro trabajo: el estudio de respuesta a contactos que InsideSales.com presentó en 2007 con James Oldroyd, entonces en la Sloan School of Management del MIT (resumen ejecutivo en PDF). Analizaron tres años de datos de llamadas de seis empresas, más de quince mil contactos. La conclusión que todo el mundo repite: si llamas a los 30 minutos en lugar de a los 5, las probabilidades de hablar con la persona caen 100 veces y las de cualificarla, 21 veces.

Lo que hay que decir de los dos

Para que sirvan, hay que leerlos con sus avisos puestos:

  • Son de Estados Unidos y tienen más de quince años. No describen tu sector en España este año.
  • El de 2007 es de un proveedor que vendía precisamente software para llamar rápido, sobre datos de su propia plataforma. Eso no lo invalida, pero hay que decirlo.
  • Miden llamadas de un comercial, no respuestas automáticas. Lo que se traslada es el principio —la ventana es corta—, no un multiplicador que puedas aplicar a tu facturación.

Con esos avisos, los dos dicen lo mismo y lo dicen fuerte: la diferencia entre contestar en minutos y contestar en horas no es de matiz. Es de orden de magnitud. Si quieres el detalle de las cifras y de la cifra que circula sin fuente y aquí no usamos, está en cuánto se tarda de verdad en contestar a un lead.

Cómo medir el tuyo esta semana

No hace falta comprar nada. Hace falta una hoja de cálculo y una hora.

  1. Junta los últimos 20 o 30 contactos de todos los canales: formularios, correos, mensajes, contactos de portal, llamadas perdidas.
  2. Apunta la hora de entrada de cada uno, la que marca el canal.
  3. Apunta la hora de la primera respuesta útil, con las tres reglas de arriba. Si no hubo respuesta, déjalo vacío: también es un dato.
  4. Calcula la diferencia en minutos naturales.
  5. Mira la mediana, no la media. Un contacto contestado a los diez días hunde la media y esconde cómo trabajas normalmente.
  6. Separa los que entraron fuera de horario. Ahí suele estar el problema.

Con eso tienes tres números: la mediana en horario, la mediana fuera de horario y el porcentaje de contactos que no recibieron respuesta. El método completo, con los errores típicos, está en cómo medir tu tiempo de primera respuesta.

Ejemplo: una clínica que mide 25 contactos de un mes ve que los que entran por la mañana se contestan en menos de una hora, pero los del viernes por la tarde esperan al lunes. La mediana global parece razonable; la de fuera de horario es de más de un día. El problema no es el equipo: es que a esas horas no hay equipo.

Y si quieres ponerle cifra a lo que se pierde, la calculadora del coste de los contactos sin contestar hace la cuenta con tus números, no con los de un estudio de otro país.

Qué cuenta como buena primera respuesta

Contestar rápido algo inútil no sirve. Una buena primera respuesta hace tres cosas, en este orden:

  1. Contesta lo que se preguntó. Si alguien pregunta si un coche sigue disponible, la respuesta empieza por ahí. Si pregunta por horarios de una consulta, por los horarios.
  2. Pregunta lo que falta. Lo mínimo para que el comercial pueda trabajar: para cuándo lo necesita, cómo prefiere seguir, si ya había contactado antes. Una o dos preguntas, no un formulario.
  3. Dice qué pasa ahora. «Mañana a partir de las nueve te llama Marta» vale más que «te contactaremos lo antes posible».

Si la respuesta es automática, lo dice. Una línea basta: «Te contesta el sistema automático de la empresa; mañana te escribe una persona». No es solo una cuestión de honestidad: el Reglamento europeo de inteligencia artificial obliga, con carácter general, a que quien habla con un sistema de IA sepa que lo hace.

Cómo conseguirlo de noche y en fin de semana

Aquí es donde se rompe casi todo. En horario, un equipo atento puede contestar en minutos. Fuera de horario hay cuatro opciones, y conviene verlas sin adornos.

Dejarlo para el lunes

Es lo que hace la mayoría. Cuesta cero y pierde los contactos que más esperan: los que escriben cuando tienen tiempo, que es justo cuando tú no estás.

El mensaje de ausencia

Mejor que nada. Pero un «estamos cerrados, te contestamos el lunes» no responde a la pregunta ni recoge lo que falta. Al cliente le dice que espere; a la empresa de enfrente, que tiene hasta el lunes para contestarle.

Turnos de guardia

Funciona si el volumen lo justifica y el equipo lo acepta. Tiene un coste en personas y en descanso: alguien tiene que mirar el móvil un sábado por la noche. En España, además, el derecho a la desconexión digital limita qué se le puede pedir a quien trabaja para ti fuera de su jornada. Lo explicamos en qué hacer con los contactos que entran de noche y en fin de semana.

Una primera respuesta automática que contesta de verdad

Es la única que da minutos a cualquier hora sin turnos. Funciona si cumple tres condiciones:

  • Contesta con información real, no inventada: horarios, disponibilidad, qué documentación hace falta, lo que la empresa haya dejado escrito.
  • Tiene límites claros. No da precios que no estén publicados, no promete plazos, no valora casos ni diagnostica. Lo que no sabe, lo pasa.
  • Deja a la persona la siguiente cita. El lunes a primera hora el comercial encuentra el contacto con la conversación, lo que se preguntó y lo que falta.

Ejemplo: un concesionario recibe un contacto de portal el sábado a las 22:40. La respuesta automática llega en menos de un minuto, confirma que el coche sigue en stock según el inventario cargado, pregunta si tiene coche para entregar y qué día le viene bien una prueba, y avisa de que el lunes le llama un comercial. El lunes a las nueve, el comercial abre un contacto que ya sabe qué quiere. Más sobre ese caso en leads que entran de noche en un concesionario.

Por qué decimos 60 segundos

Si los estudios hablan de cinco minutos, ¿por qué apuntar a uno? Por dos razones prácticas.

La primera: cinco minutos de media esconden horas en la cola. Si apuntas a cinco, los contactos difíciles se te van a veinte. Si apuntas a uno, el peor caso sigue estando dentro de la ventana.

La segunda: un sistema automático no tiene razón para tardar más. Si la respuesta la escribe una persona, cinco minutos es un objetivo exigente. Si la primera respuesta es automática, tardar más de un minuto suele significar que algo está mal montado.

Lo que no significa: no significa que el comercial tenga que llamar en un minuto, ni que la venta se cierre por WhatsApp. Significa que nadie que te escriba se queda mirando el móvil sin saber si alguien lo ha leído.

Lo que el speed to lead no arregla

Para no venderte humo:

  • No convierte un mal contacto en uno bueno. Si el canal trae gente que no va a comprar, contestar rápido solo te hace saberlo antes.
  • No sustituye al comercial. La primera respuesta abre; la venta la hace una persona.
  • No da permiso para perseguir. Contestar en un minuto a quien te escribió es atenderle. Escribir a quien no te pidió nada es otra cosa, y en España la Ley 34/2002 lo restringe.

Si te preocupa parecer insistente, en contestar sin perseguir está la diferencia entre contestar rápido y agobiar.

Por dónde empezar

  1. Mide tus últimos 20 o 30 contactos con las tres reglas.
  2. Separa horario y fuera de horario.
  3. Escribe la primera respuesta ideal para las tres preguntas que más te hacen.
  4. Decide qué haces con lo que entra cuando no hay nadie: lunes, ausencia, guardia o respuesta automática.
  5. Prueba una sola entrada de contactos durante dos semanas y compara el antes y el después con el mismo método. Por qué dos semanas y no dos días está en cuánto tiene que durar una prueba.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Qué es el speed to lead?

Es el tiempo que tarda una empresa en dar la primera respuesta útil a un cliente potencial desde que este pide información. Se mide desde que el contacto entra, no desde que alguien lo abre, y en horas naturales: un formulario del sábado que se contesta el lunes son unas 48 horas, no «a primera hora».

¿Es verdad que hay que contestar un lead en cinco minutos?

La cifra viene del estudio de InsideSales.com y James Oldroyd de 2007, que comparó llamadas a los 5 y a los 30 minutos y vio que las probabilidades de cualificar caían 21 veces. Es un estudio de un proveedor, de Estados Unidos y de llamadas comerciales, así que no es una ley. Lo que sí sostiene, junto con el de Harvard de 2011, es que la ventana útil se cuenta en minutos.

¿Cómo mido mi tiempo de respuesta a los contactos?

Toma los últimos 20 o 30 contactos, apunta la hora a la que entró cada uno y la hora de la primera respuesta que contestaba algo, y calcula la diferencia en horas naturales. Mira la mediana y, aparte, los que entraron fuera de horario. No hace falta comprar nada para tener el primer número.

El método completo, con la hoja de cálculo y los errores típicos, está en el artículo sobre cómo medir el tiempo de primera respuesta.

¿Una respuesta automática cuenta como respuesta?

Cuenta si contesta algo de lo que la persona preguntó y le dice qué va a pasar después. Un «hemos recibido tu mensaje» no cuenta. Y tiene que decir que es automática: el cliente debe saber que no le ha escrito una persona.

¿Contestar en un minuto sirve para escribir a contactos que no me han pedido nada?

No. Todo esto va de contestar a quien te ha escrito. Mandar comunicaciones comerciales por email o WhatsApp a quien no las ha pedido está restringido en España por el artículo 21 de la Ley 34/2002.


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Este artículo es de la serie Tiempo de respuesta a los contactos. Qué es el tiempo de primera respuesta, cómo se mide con lo que ya tienes y qué hacer con lo que entra cuando no hay nadie. Respuesta automática a los contactos que entran →

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