Señal recibida
Entra un contacto por donde entre y queda registrado en el momento, con la hora. Nadie tiene que estar vigilando una bandeja un domingo.

Se contesta solo —en domingo, de noche y en agosto—, se preguntan los datos que faltan y llega al comercial que le toca. Sobre las herramientas que ya usas.
Pagas por cada contacto que entra y luego se queda ahí hasta que alguien puede. El que pide tres presupuestos se queda con el que le llama primero.
Rellena el formulario de tu web mientras compara. Tu comercial está cenando y el lunes queda muy lejos.
De qué anuncio viene, qué ha escrito y si ya estaba en tu CRM. Sin abrir nada a mano.
Le contestas con lo que ha pedido y con la pregunta que falta para saber si encaja. Antes de que abra la pestaña siguiente.
Lo que responde se guarda en su ficha. Ya no hay que volver a preguntárselo por la mañana.
Le llega a quien corresponde por producto o por zona, con el contexto preparado. La llamada la hace una persona.
No se cambia de herramientas ni se migra nada. Se conecta con el CRM y el correo que ya tienes.
Un contacto que entra el viernes a las nueve y se contesta el lunes a las diez ya está comprado en otro sitio. La factura de la publicidad, en cambio, está pagada entera.
EJEMPLO CON TUS CIFRAS

Entra un contacto por donde entre y queda registrado en el momento, con la hora. Nadie tiene que estar vigilando una bandeja un domingo.
Antes de contestar se comprueba de dónde viene, qué ha pedido y si ya estaba en tu CRM. La respuesta sale con eso delante, no en genérico.
La velocidad termina donde empieza el criterio. El sistema deja el contacto contestado, cualificado y en la mesa del comercial que le toca. Quien vende sigue siendo tu equipo.
Lo que cambia el lunes siguiente a la puesta en marcha, dicho sin adornos.
Automático, también de madrugada y en fin de semana.
Reparto automático, sin capturas de pantalla por correo.
Contactos por origen, tiempo medio de respuesta y coste real.
El sistema prepara el trabajo; las decisiones son de tu equipo.
Está pensado para pymes que ya pagan por captar contactos y tienen dos o más comerciales atendiéndolos: concesionarios, despachos, promotoras y clínicas privadas. Sitios donde un cliente perdido se nota en la cuenta de resultados.
Lo monta quien te atiende: un socio con perfil técnico, sin capas ni cuentas intermedias. Eso significa que respondes con una persona y que no se cogen más proyectos de los que caben.
Cuando un cliente autorice enseñar sus números, irá aquí con su nombre y con cifras que se puedan comprobar. Hasta entonces no vas a encontrar en esta web ni un logo prestado ni un testimonio inventado.
Lo que sí puedes comprobar desde el primer día es tuyo: antes de empezar medimos cuánto tardas hoy en contestar. Al final lo comparas con el mismo cronómetro.
La respuesta a los contactos es la puerta. Detrás hay procesos que también se hacen a mano, y cada uno tiene su página.
Ningún contacto espera más de 60 segundos, tampoco de noche ni en fin de semana. Contesta, pregunta lo que falta y avisa al comercial que toca.
Cada solicitud de coche contestada en menos de 60 segundos y repartida entre tus puntos de venta, también el domingo por la noche. Diagnóstico gratuito.
Cada consulta contestada en menos de 60 segundos y asignada a quien la va a llevar, incluidas las de madrugada. Diagnóstico gratuito.
Automatización con IA para finanzas, operaciones y logística: el trabajo que hoy se hace a mano y se repite cada semana. Diagnóstico gratuito.
Un agente de IA configurado sobre tu operación, no sobre una plantilla. Trabaja dentro de tus propias cuentas y avisa a una persona cuando hay que decidir.
Agentes de IA que hacen el trabajo repetitivo de Amazon: producto, PPC, inventario e informes. Para agencias FBA y para vendedores. Diagnóstico gratuito.
Los informes de tus clientes se hacen y se envían solos, las campañas se vigilan y te avisan cuando algo se tuerce. Diagnóstico gratuito.
Contracargos defendidos con pruebas y en plazo, análisis de conversión, control de afiliados y previsión de ventas. Diagnóstico gratuito.
Facturación, informes financieros, estado de proyectos, agenda y procesos repetitivos, sin hacerlos a mano. Diagnóstico gratuito y presupuesto cerrado.
Cuatro pasos y 2–3 semanas. Si algo depende de un tercero, se dice antes de empezar y no a mitad.
Miramos cómo entra hoy un contacto, quién lo contesta y cuánto tarda. Sale de ahí qué conviene automatizar y qué no compensa tocar.
Alcance escrito y fecha, con el presupuesto cerrado. Lo que queda fuera aparece tan claro como lo que entra.
Se construye, se conecta con lo que ya usas y se prueba con tus contactos reales hasta que responde solo.
Vigilancia, ajustes y soporte. Todo documentado y, siempre que se puede, dentro de tus propias cuentas.
Lo que tarda en salir la respuesta, a cualquier hora
De cerrar el alcance a tenerlo respondiendo solo
Sin cláusula de salida ni penalización
No hay lista de precios porque no hay dos operaciones iguales. Lo que sí hay es un orden que puedes comprobar antes de comprometerte a nada.
Media hora mirando cómo entra hoy el trabajo en tu empresa. Salimos de ahí con qué conviene automatizar y qué no compensa tocar. Sin compromiso.
Lo que entra y lo que queda fuera, en el mismo papel. Si algo depende de un tercero —un acceso, una integración—, se dice antes y no a mitad.
Del diagnóstico sale un presupuesto cerrado con fecha. Lo que no está en él no se factura: eso es lo que significa aquí «sin costes ocultos».
Contando desde que cierras el alcance. La cuota mensual se cancela cuando quieras y el sistema queda documentado para que otro equipo pueda continuarlo.
El diagnóstico es gratuito. De ahí sale un presupuesto cerrado por escrito, y lo comparas con lo que te cuesta hoy un contacto al que nadie contesta antes de decidir.
Las mismas dudas de la primera llamada, incluida la del dinero.
No. Se monta encima del que ya usas, y sigue siendo el sitio donde vive tu información. Lo que se añade es lo que hoy no hace nadie: contestar al momento, preguntar lo que falta y avisar al comercial que corresponde.
No los atiende: responde al momento, cualifica y avisa a tu comercial con el contexto preparado. La conversación de verdad la lleva una persona, siempre. Lo que se automatiza es la espera, no la relación.
No cuesta lo mismo ordenar la entrada de contactos de un equipo de dos comerciales que la de cinco puntos de venta, así que no hay tarifa en esta web. El diagnóstico es gratuito y de ahí sale un presupuesto cerrado por escrito. Lo comparas con lo que te cuesta hoy un contacto al que nadie contesta, y decides.
El diagnóstico es una llamada de media hora. Si sigues adelante, lo montamos nosotros: tu equipo dedica una reunión a enseñarnos cómo trabaja hoy y poco más.
Antes de empezar medimos tu tiempo de respuesta actual, contacto a contacto. Al final lo comparas con el mismo dato. Y no hay permanencia: si no te sirve, se cancela.
Entre dos y tres semanas desde que se cierra el alcance. Si algo depende de un tercero —un acceso, una integración—, se dice antes de empezar y no a mitad.
La misma persona con la que hablas en el diagnóstico. Esto no es una agencia con capas: no hay un comercial que promete y un equipo que lo descubre después. La contrapartida es que no se cogen más proyectos de los que caben, y eso se dice en la primera llamada.
Tuyo. Se trabaja sobre tus cuentas siempre que se puede, y queda documentado para que otro equipo pueda continuarlo sin llamarnos.
Cuéntanos cómo entra hoy un contacto, quién lo contesta y cuánto tarda. Salimos de ahí con qué se puede automatizar, qué no compensa y en cuánto tiempo estaría en marcha.