
Antes de pagar a un creador de contenido, lee sus comentarios: lo que aprendió una app que pagó miles y no vendió nada
Parte de la serie sobre tiempo de respuesta a los contactos
Una app pagó miles de dólares a creadores con mucho público y no notó nada. Su método para elegir mejor: leer los comentarios y no pagar más de lo que vuelve.
Cal AI es una app que cuenta las calorías de un plato a partir de una foto. Su equipo tuvo una idea que, sobre el papel, era impecable: los luchadores profesionales controlan al gramo lo que comen cuando tienen que dar el peso, y el público de las peleas es enorme. Así que firmaron con varios creadores de contenido de ese mundo y esperaron.
No pasó nada. «Publicaron y silencio», cuenta Jake Castillo, cofundador y director de operaciones de la app, en una entrevista en el blog de RevenueCat recogida por el boletín para fundadores de TLDR. Ningún aumento de descargas. Y no era poco dinero: cuando le preguntan si eran creadores grandes, responde con la factura, «miles y miles de dólares».
La historia es de una app estadounidense, pero la lección sirve a cualquier pyme española que se esté planteando pagar a alguien con muchos seguidores para que hable de su negocio: una clínica estética, un concesionario, una promotora de costa, un despacho.
Por qué falló: el público no tenía el problema
La explicación salió de mirar quién veía esos vídeos. En palabras de Castillo, el espectador medio de una pelea la ve en el sofá, con cerveza y pizza y con amigos. Lo último en lo que quiere pensar es en contar calorías, porque eso solo le va a dar malas noticias.
Les pasó lo mismo, desde el otro lado, con creadores que se graban comiendo cantidades enormes: quien mira el atracón de otro está pensando en el suyo, no en contarlo.
El razonamiento inicial no era tonto. Los luchadores sí tienen el problema. Pero la empresa no pagaba para llegar al creador, sino a su público, y su público no lo tenía.
Ejemplo: una clínica de medicina estética paga a un creador local de humor con muchos seguidores en su ciudad. El creador es simpático, el vídeo funciona y tiene muchas visualizaciones. Pero quien lo sigue busca reírse, no un tratamiento. El vídeo gusta, la agenda sigue igual.
El método que lo sustituyó: leer los comentarios
Lo que Castillo propone a cambio cabe en el móvil y no cuesta nada: «Las visualizaciones pueden mentir. Los seguidores pueden mentir. Los comentarios no».
El método tiene dos usos:
- Para elegir un nicho, lee los comentarios de los creadores más grandes de ese tema y busca personas que piden ayuda con lo que tu producto resuelve.
- Para elegir a un creador concreto, los comentarios separan, según él, al uno de cada diez que convierte de los nueve que no.
Su ejemplo: dos creadoras publican la misma rutina de piernas. Debajo de un vídeo hay emojis de fuego. Debajo del otro alguien escribe, más o menos, «muchas gracias por subir esto, no tenía claro cómo trabajar estos músculos». Castillo cree que es bastante obvio cuál de las dos va a convertir.
Cómo aplicarlo en una pyme
Antes de hablar de dinero con un creador, dedica media hora a sus últimos vídeos y apunta tres cosas:
- ¿Hay preguntas, o solo reacciones? «¿Dónde está?», «¿cuánto tarda?», «¿alguien lo ha probado en Málaga?» valen más que cien emojis.
- ¿Preguntan por algo que tú vendes? Si el creador habla de coches y debajo preguntan por financiación o por si merece la pena un híbrido, hay un concesionario que puede contestar eso.
- ¿Están en tu zona? Para un negocio local, mil comentarios de otro país no sirven de mucho. Las preguntas suelen decir desde dónde se escribe.
Si no encuentras ninguna pregunta que tu negocio pueda responder, no es el creador. Aunque tenga muchos seguidores.
Esto conecta con algo que defendemos en las preguntas de tus clientes: lo que la gente pregunta, con sus propias palabras, es la mejor pista de lo que busca. Vale para tu web, para tu atención al cliente y también para elegir dónde gastar en publicidad.
El número que pone el techo a lo que pagas
La segunda lección es de cuentas.
Castillo cuenta que, al principio, cuando no tenían otra campaña en marcha, cada publicación de un creador se veía como un pico en una gráfica de descargas plana. Con eso calculaban cuánto ingresaban por cada mil visualizaciones. Y de ahí sale su regla: no puedes pagar por cada mil visualizaciones más de lo que te devuelven mil visualizaciones, o tienes asegurado perder dinero.
Los creadores no siempre lo aceptan. Él lo reconoce, y responde que no hay otra alternativa.
Lo que esto exige a una pyme
Una app ve las descargas en tiempo real. Una pyme no tiene esa gráfica, a menos que la construya. Para saber cuánto te devuelve una colaboración necesitas contar:
- Cuántos contactos han llegado en los días siguientes a la publicación.
- De dónde dicen que vienen. Una pregunta en la primera conversación («¿cómo nos has conocido?») y apuntar la respuesta siempre en el mismo sitio. Lo explicamos en cómo medir lo que te traen las búsquedas con IA cuando no dejan clic, y el método sirve igual para un vídeo.
- Cuántos de esos contactos acaban en cita, visita o venta.
Con esas tres cifras puedes hacer la cuenta de Castillo con contactos en lugar de descargas. Y si quieres ver cuánto te cuesta hoy cada contacto que entra, tienes la calculadora del coste de los contactos.
No te fíes solo de lo que te diga la plataforma o el propio creador sobre el alcance. Como contamos en la plataforma que te vende los anuncios también te dice si funcionan, quien cobra por la visibilidad no es el mejor juez de si esa visibilidad vende.
Tarifa fija y apuestas: el vídeo que se dispara
Hay una tercera idea que conviene leer con cuidado.
Según Castillo, el punto de equilibrio lo marcan las visualizaciones medias, pero el beneficio está en el vídeo que se dispara. Por eso, siempre que podían, preferían tarifas fijas: si un vídeo se hace viral, todo lo que trae de más es para la empresa.
Su caso favorito: un creador al que ficharon por la calidad de lo que hacía, con unas 10.000 o 12.000 visualizaciones por vídeo durante dos meses. El tercer mes, un vídeo llegó a 7 millones, y a partir de ahí, según cuenta, nunca bajó de 500.000. Su conclusión: el público fiel llega después del buen contenido, y si fichas antes, pagas menos.
Para una pyme, esto tiene una lectura prudente. Una tarifa fija con un creador pequeño y con el público adecuado puede ser mejor apuesta que una tarifa alta con uno grande y el público equivocado. Pero solo si has hecho antes la prueba de los comentarios y mides lo que llega. Sin medida, la tarifa fija es pagar y esperar.
Lo que la entrevista no dice, y una pyme no puede olvidar
La entrevista habla de descargas, porque una app vive de eso. Una pyme vive de contactos que se convierten en citas, visitas o encargos. Y entre el vídeo y la cita hay un paso que la app no tiene: alguien tiene que contestar.
Un vídeo que funciona trae los contactos de golpe, en las horas siguientes a la publicación, y muchas veces fuera de horario, porque es cuando la gente está mirando el móvil. Si ese día los mensajes esperan hasta el lunes, la colaboración puede haber funcionado y tú no enterarte.
Antes de que se publique el vídeo, prepara tres cosas:
- Quién contesta los mensajes y comentarios de esos días, también por la tarde y el fin de semana.
- Qué se contesta a las dos o tres preguntas que ya viste en los comentarios del creador. Las tienes apuntadas: aprovéchalas.
- Dónde se apunta el origen de cada contacto, para poder hacer la cuenta después.
Si te preocupa lo que pasa con los mensajes que llegan a deshoras, lo contamos en qué pasa con los contactos fuera de horario.
Un límite que no conviene cruzar
Los comentarios son una pista para elegir creador y preparar respuestas. No son una lista de contactos. Responder en público a quien pregunta es atenderle. Escribir por privado con fines comerciales a quien no te ha pedido nada está restringido en España por la Ley 34/2002. Lo correcto es que quien quiera información tenga un camino fácil para pedírtela: un enlace claro, un número de WhatsApp visible, un formulario corto.
No copies la receta, copia la disciplina
Castillo insiste en algo que vale para cualquier negocio: la forma más fácil de tirar el dinero es copiar lo que hizo otro porque lo oíste en un pódcast. A ellos les funcionó porque su tema tiene muchísimos creadores y pocas marcas, y esos creadores ya grababan lo que la app hace. Otro sector, otra respuesta.
Lo que sí se puede copiar es la disciplina:
- Lee los comentarios antes de pagar.
- No pagues más de lo que te devuelve.
- Cuenta lo que llega, siempre en el mismo sitio.
- Ten preparada la respuesta antes de que salga el vídeo.
Ninguno de los cuatro puntos requiere comprar nada. Son decisiones que se toman antes de firmar.
Fuentes
- Cal AI paid UFC creators thousands of dollars to post, and got no download spike at all — Blog de RevenueCat, octubre de 2026 (recogido en TLDR Founders, 16 de octubre de 2026).
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si los seguidores de un creador pueden ser clientes míos?
Leyendo sus comentarios, no sus cifras. Busca gente que pregunta por el problema que tú resuelves: dónde hacerse algo, cuánto tarda, si alguien lo recomienda en tu ciudad. Si debajo de sus vídeos solo hay emojis y bromas, ese público puede ser enorme y no tener nada que ver contigo.
¿Cuánto debería pagar a un creador de contenido?
No damos cifras porque dependen de tu negocio. El criterio que explica el cofundador de Cal AI es que lo que pagas por cada mil visualizaciones no puede superar lo que te devuelven mil visualizaciones. Para saberlo necesitas medir cuántos contactos y ventas llegan de cada colaboración.
Una forma sencilla de empezar es preguntar a cada contacto nuevo cómo te ha conocido y apuntarlo siempre en el mismo sitio.
¿Es mejor pagar una cantidad fija o por resultados?
Cal AI prefería las tarifas fijas siempre que podía, porque así el beneficio de un vídeo que se hace viral es para la empresa. Ese razonamiento parte de haber medido antes cuánto devuelve una visualización. Sin esa medida, una tarifa fija es una apuesta a ciegas.
¿Puedo escribir a la gente que comenta pidiendo información?
Responder en público a quien pregunta en un comentario es atenderle. Escribirle por privado con fines comerciales sin que te lo haya pedido es otra cosa, y en España está restringido por la Ley 34/2002. Lo correcto es que quien quiera información tenga un camino fácil para pedírtela.
El diagnóstico gratuito es media hora mirando cómo entra hoy un contacto en tu empresa, de dónde viene, quién lo contesta y cuánto tarda, con la hora delante. De ahí sale si estás preparado para el día en que una campaña funcione.
Lo que hacemos está en la página del sistema de respuesta a los contactos: primera respuesta con contenido en menos de 60 segundos a cualquier hora, el origen de cada contacto apuntado, y el aviso al comercial que le toca con el contexto preparado. Sin tarifa publicada: el alcance y el importe se cierran por escrito después del diagnóstico.