
«¿Cómo nos has conocido?»: medir lo que te traen las búsquedas con IA cuando no dejan clic
Parte de la serie sobre tiempo de respuesta a los contactos
Quien te descubre en una respuesta de IA no deja clic: escribe o llama directamente. Por qué la analítica no lo ve y cómo medirlo con una pregunta y tres datos.
Pasa cada vez más. Entra una llamada o un mensaje y, cuando preguntas, la persona dice: «Me salisteis en ChatGPT». Miras la analítica de la web y no hay nada que lo respalde. Ni una visita marcada como procedente de la IA. Todo aparece como tráfico directo o como búsqueda de tu nombre.
No es un fallo de tu web. Es cómo funciona hoy el descubrimiento.
El 28 de septiembre Kevin Indig, que escribe sobre posicionamiento y búsqueda, publicó en Growth Memo una pieza sobre exactamente esto, con George Bonaci, responsable de crecimiento de Ramp, una empresa estadounidense de pagos y gastos de empresa. La idea central: medir canales contando clics nunca fue buena idea fuera de la publicidad, y la IA lo ha dejado en evidencia.
Esto va de qué significa para una pyme en España y de cómo medirlo con lo que ya tienes.
Qué ha cambiado: de «busco, hago clic, compro» a «pregunto, leo, voy directo»
El recorrido clásico era sencillo de contar. Alguien buscaba en Google, hacía clic en tu web, rellenaba un formulario. La analítica veía el clic y le daba el mérito a la búsqueda.
Indig describe el recorrido nuevo así: la persona le pregunta a la IA, la IA resume, y la persona va directa a la empresa que le ha llamado la atención. No hay clic intermedio que contar. Por eso, según un estudio de Graphite que él cita, la IA puede estar infraatribuida 10 veces (en el original, «10x»).
El artículo añade dos motivos más por los que medir es más difícil aunque las herramientas sean mejores:
- Las respuestas de Google con IA y ChatGPT contestan sin que haga falta visitar ninguna web. Mejor para el usuario, peor para quien quiere saber de dónde viene cada cliente.
- Cada vez más gente rechaza que la sigan. Con el consentimiento y el uso de varios dispositivos, la analítica estima conversiones en lugar de verlas.
El resultado lo resume Indig con una frase que conviene tener presente: la atribución solo puede repartir el mérito de la parte del recorrido que ve. Y cada vez ve menos.
Por qué esto le importa a una pyme más que a una multinacional
Una empresa grande tiene equipos de datos, encuestas y presupuesto para experimentos. Una pyme suele tener una analítica básica y la intuición del dueño.
El riesgo concreto es este: cortar lo que funciona porque el informe no lo ve. Bonaci lo dice sin rodeos en el artículo: si en Ramp se hubieran guiado solo por la atribución, habrían cancelado su marca, sus eventos y su correo postal, y habrían metido todo el dinero en campañas genéricas y anuncios simples.
Traducido a una pyme española:
- Un despacho que lleva meses escribiendo bien sus páginas de servicio ve que «no le traen visitas» y deja de hacerlo, justo cuando la IA empezaba a citarlas.
- Un concesionario que mide solo lo que entra por portales concluye que su web no aporta, sin saber que parte de los que llaman «directamente» le encontraron en una respuesta de IA.
- Una clínica que ve crecer las llamadas sin cambiar nada no sabe a qué atribuirlo y no puede repetirlo.
En los tres casos el problema no es que falten datos. Es que el dato que se mira, el clic, ya no cuenta toda la historia.
La propuesta: tres señales con puntos ciegos distintos
El artículo no dice «olvídate de medir». Dice lo contrario: mide más cosas y crúzalas. Indig lo llama triangulación y la plantea con tres tipos de señal:
- Exposición: cuánto apareces. En su caso, la cuota de presencia en las respuestas de la IA.
- Comportamiento: lo que el cliente declara o lo que queda etiquetado en el registro de contactos. Es decir, lo que el propio cliente dice que le trajo.
- Negocio: lo que acaba en venta.
Cuando las tres se mueven juntas, la confianza sube. Cuando no cuadran, ahí hay algo que investigar. Y el propio artículo avisa: cruzar señales refuerza la evidencia, pero no demuestra causa y efecto por sí solo.
También cita datos de otros estudios sobre cómo miden las empresas grandes. Según un informe de IAB recogido en el artículo, el 76% de los responsables de compra de medios en EE. UU. usa pruebas de incrementalidad, el 73% análisis de atribución, y solo el 39% combina las tres técnicas que analiza. Es decir: incluso con presupuesto, la mayoría mide con piezas sueltas.
Una pyme no va a montar modelos estadísticos. Pero la idea de las tres señales se puede aplicar con una hoja de cálculo.
La versión para una pyme: una pregunta, un campo y una revisión al mes
1. Pregunta «¿cómo nos has conocido?» en la primera conversación
Es la señal de comportamiento, la más barata y la que más se olvida. Funciona si cumple tres condiciones:
- Se hace siempre, en el primer contacto, no a la semana cuando ya no se acuerda.
- Tiene respuestas cerradas y una abierta: «Buscador», «Una IA (ChatGPT u otra)», «Portal», «Redes», «Me lo recomendaron», «Ya era cliente», «Otro: ¿cuál?».
- Se guarda en el mismo campo del registro de contactos, con las mismas palabras. Si un día pones «chatgpt», otro «IA» y otro «me lo dijo el ordenador», a final de mes no podrás contar nada.
Ejemplo: un despacho de 8 personas añade una línea a su primera respuesta: «Para atenderte mejor, ¿cómo nos has encontrado?». La recepción marca la opción en el registro. No valora el caso ni promete nada: solo recoge el dato.
Si tu primera respuesta es automática, la pregunta puede ir dentro, siempre que el sistema diga que es un asistente y que la pregunta sea opcional. Nadie debería quedarse sin respuesta por no contestarla.
2. Cruza con lo que ya ves en la analítica
La señal de exposición, para una pyme, es más modesta que la de una gran empresa. Basta con mirar cada mes:
- Las visitas que sí llegan desde la IA, aunque sean pocas. El artículo insiste en que el tráfico de referencia es incompleto, pero sigue siendo de las pocas señales de la búsqueda con IA que se ven directamente.
- Las búsquedas de tu nombre y el tráfico directo. Si suben sin que hayas hecho nada nuevo, alguien te está mencionando.
- Si quieres, hazle tú a la IA las preguntas que haría un cliente y anota si apareces. Como medición es floja: el resultado cambia entre sesiones. Como pista, sirve.
3. Cierra el círculo con la venta
La tercera señal es la que decide. De cada contacto del mes, ¿cuál terminó en cita, en presupuesto aceptado, en venta? Si lo tienes junto al origen declarado, en tres o cuatro meses verás algo que ningún informe de visitas te da: qué canal trae contactos que acaban comprando, no solo contactos.
Ejemplo: una clínica que en julio, agosto y septiembre registra el origen de cada consulta descubre que las que dicen venir «de una IA» son pocas, pero que casi todas preguntan por un tratamiento concreto y piden cita. Con ese dato sabe qué páginas cuidar. Sin él, habría mirado solo las visitas.
El dato se pierde si nadie contesta
Hay una condición previa que se da por supuesta y no debería: para preguntar cómo te han conocido, alguien tiene que contestar el mensaje.
Quien llega desde una respuesta de IA ha visto, casi siempre, varias empresas nombradas a la vez. Lo normal es que escriba a más de una. Si tu respuesta llega tarde, no solo pierdes el contacto: pierdes también el dato de origen, porque esa conversación no llega a empezar.
Por eso medir el origen y medir la rapidez van juntos. Cómo medir lo segundo está explicado en cómo medir tu tiempo de primera respuesta, y qué suele funcionar para aparecer en esas respuestas, en aparecer en las búsquedas con IA.
Si quieres poner números a lo que te cuesta hoy un contacto que se enfría, la calculadora del coste de los contactos te lo da en dos minutos con tus propias cifras.
Lo que no conviene hacer
- No decidas con una sola señal. Ni con los clics, ni con lo que dice un cliente suelto, ni con lo que te contestó ChatGPT una tarde.
- No preguntes cómo te conocieron a quien no te ha escrito. El dato se pide dentro de una conversación que el cliente ha empezado. Escribir con fines comerciales a quien no te lo ha pedido está restringido en España por la Ley 34/2002.
- No conviertas la pregunta en un formulario. Una línea, opcional, en la primera respuesta. Si el cliente no quiere contestarla, se atiende igual.
- No cambies las opciones cada mes. Si cambian, los meses dejan de ser comparables.
Qué hacer el lunes
- Escribe la pregunta y sus opciones cerradas, incluida «Una IA».
- Crea el campo «origen declarado» en tu hoja o tu registro de contactos, con una lista desplegable para que nadie escriba a su manera.
- Añádela a la primera respuesta, sea de una persona o automática.
- Pon una cita fija al mes para cruzar origen, visitas y ventas. Media hora basta.
- Espera tres meses antes de cortar nada. Lo que no se ve en un informe de clics no significa que no funcione.
Nada de esto exige herramientas nuevas. Exige decidir qué se pregunta, dónde se apunta y quién lo mira.
Fuentes
- The usefulness of attribution for AI Search — Kevin Indig con George Bonaci, Growth Memo, 28 de septiembre de 2026.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi analítica no muestra visitas desde ChatGPT si me dicen que me han encontrado ahí?
Porque muchas personas no hacen clic en el enlace de la respuesta. Leen tu nombre, lo buscan después o escriben la dirección a mano, y la visita entra como directa o como búsqueda de marca. La IA hizo el trabajo, pero el informe se lo apunta a otro canal.
¿Sirve de algo preguntar al cliente cómo nos ha conocido? La gente no se acuerda.
Es una señal imperfecta, igual que los clics. Por eso la propuesta del artículo es no fiarse de una sola: lo que dice el cliente, lo que ves en la analítica y lo que acaba en venta. Cuando las tres apuntan al mismo sitio, puedes decidir con bastante más confianza.
Funciona mejor si la pregunta tiene respuestas cerradas y una opción «otro» con texto libre, y si se hace en el primer contacto, no semanas después.
¿Puedo saber si ChatGPT recomienda mi empresa?
Puedes hacerle tú mismo las preguntas que haría un cliente y anotar si apareces, pero el resultado cambia entre sesiones y entre personas, así que una sola prueba no es una medición. Sirve como señal de exposición, nunca como dato único para decidir.
¿Tengo que dejar de medir por clics?
No. Los clics siguen siendo de lo poco que se ve directamente. Lo que cambia es el peso: son una pista entre varias, no el juez que decide qué canal se queda y cuál se corta.
El diagnóstico gratuito es media hora mirando cómo entra hoy un contacto en tu empresa, por qué canal, quién lo contesta, cuánto tarda y qué se apunta de él. De ahí sale qué conviene cambiar para que ningún contacto se quede sin respuesta y para que sepas de dónde viene cada uno.
Lo que hacemos está en la página del sistema de respuesta a los contactos: primera respuesta con contenido en menos de 60 segundos a cualquier hora, la pregunta que falta hecha y el aviso al comercial que le toca con el contexto preparado. Sin tarifa publicada: el alcance y el importe se cierran por escrito después del diagnóstico.