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Cuando el cliente va a comprar, la IA se fía más de lo que dicen otros que de tu web

Parte de la serie sobre tiempo de respuesta a los contactos

En preguntas de compra, el 82% de las citas de la IA va a webs de terceros y solo el 3% a la del vendedor. Qué significa para una pyme y qué revisar esta semana

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Imagina que alguien pregunta a un asistente de IA qué concesionario de ocasión de su ciudad es de fiar, o qué despacho lleva bien la Ley de Segunda Oportunidad. Lo natural sería pensar que la IA mira tu web, lee lo que dices de ti y decide.

Los datos dicen otra cosa. En las preguntas en las que alguien está a punto de gastar dinero, la IA se apoya sobre todo en lo que dicen de ti otros: un directorio, una noticia, un foro, una comparativa, un vídeo. Tu web cuenta, pero entra poco.

Esto va de qué hacer con eso, sin trucos y sin dar por buenas cosas que no se han medido.

Qué dice el estudio

Neil Patel publicó a finales de septiembre un análisis de 9 millones de respuestas de IA en 9 plataformas, sobre más de 400 marcas grandes. Lo presentó en una conferencia de posicionamiento y lo plantea como nueve ideas extendidas que sus datos no sostienen. Las que más afectan a una pyme:

  • En preguntas de compra, el 82% de las citas va a terceros. Las páginas del propio vendedor se quedan en el 3%. En preguntas informativas o de navegación, la web propia llega hasta el 13%.
  • El 64% de las citas sale de páginas corrientes, no de listas, guías paso a paso ni comparativas. La IA toma el párrafo que mejor contesta la pregunta, tenga el formato que tenga.
  • El tono no decide. En cinco plataformas, que se hable bien de una marca no aparece relacionado con que la citen más; en algunos casos, al revés. Lo que pesa es cuánto y con qué profundidad se habla de ella.
  • Cuando la IA cita tu web, pesa mucho. La visibilidad de la marca se multiplica por cinco, más que con cualquier fuente externa. Y esas citas duran entre 3 y 9 veces más que las de terceros.
  • Las citas son inestables. Hasta el 58% no vuelve a aparecer.
  • Hasta el 75% de las respuestas que usan una página de una marca no nombran a la marca.

Entre las fuentes externas, el análisis mide el efecto de cada una. Los vídeos salen en cabeza (2,8 veces), por delante de una red profesional (2,7), un foro grande (2,4) y dos webs de reseñas y análisis de software (1,9 y 1,6).

Lo que no dice

Conviene leerlo con cuidado. Son marcas grandes, no pymes, y los datos son de clientes y competidores del propio autor, que vende servicios de posicionamiento. No sabemos cuántas de esas respuestas son de búsquedas locales ni en qué idioma. Para un taller de Zaragoza no se puede trasladar el porcentaje tal cual.

Lo que sí se puede trasladar es la lógica: cuando alguien va a pagar, el asistente prefiere a cualquiera que no sea el vendedor. Tiene sentido, y es lo mismo que haría una persona prudente.

Otro dato en la misma dirección

Un día antes, Kaleigh Moore resumió un informe de IAB hecho con una encuesta a 2.200 personas de cinco países que habían usado hace poco la IA para decidir una compra. Tres cifras:

  • El 72% usa asistentes de IA generalistas para decidir compras.
  • El 56% prefiere recomendaciones que se apoyen en reseñas de creadores de contenido.
  • El 52% quiere que la IA dé prioridad a clientes corrientes que cuentan su experiencia, frente a un 13% que prefiere a famosos.

Y una conclusión del propio informe: a la hora de comprar, lo que más quieren que la IA tenga en cuenta son las valoraciones de otros clientes, la información del vendedor o del portal y la opinión de expertos. Otra vez, la voz que manda no es la de la empresa.

Qué significa para una pyme española

Para una pyme de servicios, «terceros» no son grandes medios. Son cosas mucho más cercanas:

  • Las fichas en los portales de tu sector. Los de coches para un concesionario, los inmobiliarios para una promotora, los directorios profesionales para un despacho o una clínica.
  • Las reseñas de clientes en las fichas de mapas y en esos portales.
  • La prensa local o sectorial que haya hablado de ti alguna vez.
  • Asociaciones, colegios profesionales y cámaras que te tengan en sus listados.
  • Foros y vídeos donde alguien explica cómo le fue contigo.

Muchas de esas fichas existen ya, pero están a medias: sin horario, con un teléfono antiguo, con dos servicios de los seis que haces, sin una línea de qué te diferencia. Una IA que busca a quién recomendar lee lo que hay. Si lo que hay es pobre, no tiene de dónde sacar que eres buena opción.

Ejemplo: una clínica dental

Ejemplo: una clínica dental de una capital de provincia ofrece implantes, ortodoncia invisible y odontopediatría. En su web lo explica todo. En los dos directorios de salud donde aparece, la ficha solo dice «clínica dental» y un teléfono. Las reseñas hablan del trato, pero ninguna menciona los implantes.

Cuando alguien pregunta a un asistente dónde hacerse un implante en su ciudad, la clínica tiene poco a su favor fuera de su web. Que la IA la nombre depende de lo que encuentre en sitios que no controla, y ahí no consta lo que hace.

Arreglarlo no requiere ningún truco: completar las fichas y pedir a pacientes reales que, si quieren, cuenten su experiencia. Sin ofrecer nada a cambio de que sea buena y sin escribirlas nadie de la clínica.

Tu web sigue contando, pero de otra forma

Sería un error leer el 3% y abandonar la web. El mismo análisis dice que, cuando la IA cita una página propia, el efecto es el mayor de todos, y que esas citas aguantan más.

La pregunta es qué páginas. Y aquí el dato del 64% ayuda: no son las listas de «los 10 mejores…» ni los artículos escritos para que los cite una máquina. Son páginas corrientes que contestan bien.

Para una pyme eso significa, sobre todo, una página por servicio que diga sin rodeos:

  • Qué incluye y qué no.
  • Para quién es y para quién no.
  • Cuánto tarda y cómo es el proceso, paso a paso.
  • Qué necesitas que te traiga el cliente.
  • Las preguntas que te hacen siempre por teléfono, contestadas por escrito.

Ya contamos lo que funcionó en un año de pruebas en aparecer en las búsquedas con IA, y por qué el clic que queda va a quien describe bien lo que vende en búsquedas sin clic. Este estudio encaja con los dos: profundidad y precisión antes que formato.

Lo que no conviene hacer

Fabricar terceros

Si la IA confía en lo que dicen otros, la tentación es escribirlo tú: reseñas inventadas, comentarios en foros con otro nombre, notas de prensa disfrazadas de noticia. Es engañoso, es lo primero que aprenden a descartar los sistemas que deciden qué citar, y deja rastro donde lo lee el cliente.

Medir preguntándole a la IA si te conoce

Un asistente puede inventarse marcas y su respuesta cambia de una sesión a otra. El propio análisis mide que hasta el 58% de las citas no vuelve a aparecer. Una comprobación aislada no te dice si vas bien o mal.

Lo que sí puedes medir es lo que llega: cuántos contactos dicen haberte encontrado preguntando a un asistente, y si tu analítica registra visitas que vienen de ahí. Para lo primero basta con preguntarlo bien, como explicamos en cómo nos has conocido.

Perseguir cada plataforma por separado

El análisis también concluye que las marcas que salen bien en un asistente salen bien en todos, y que la estabilidad depende de la marca, no de la plataforma. No necesitas una estrategia para cada asistente. Necesitas que lo que se dice de ti, dentro y fuera de tu web, sea completo y coherente.

Y cuando por fin llega el contacto

Todo lo anterior sirve para que alguien te tenga en cuenta. Pero ese alguien, cuando te escribe, ya ha leído las reseñas, ha visto tu ficha y ha comparado con otros dos. Llega con preguntas concretas.

Ahí la IA ya no decide nada. Decide quién contesta antes y con contenido. Un cliente que ha hecho los deberes no espera tres horas a que le devuelvan una llamada: escribe al siguiente de la lista. Por qué el tiempo pesa tanto está explicado en cuánto tiempo tienes para contestar un contacto.

Qué hacer esta semana

  1. Haz la lista de sitios donde se habla de ti: portales, directorios, mapas, asociaciones, prensa. Abre cada ficha.
  2. Complétalas: todos los servicios, horario real, zona que atiendes y una línea con lo que te diferencia. La misma información en todas.
  3. Pide reseñas a clientes reales que hayan quedado contentos, cuando termine el servicio. Sin incentivos ligados a que sea positiva.
  4. Revisa la página de tu servicio principal con la lista de arriba: qué incluye, para quién, cuánto tarda, cómo se contrata.
  5. Pregunta a cada contacto nuevo cómo te encontró y anótalo. En dos meses sabrás si los asistentes de IA te traen clientes de verdad.

Nada de esto requiere comprar nada. Son tareas de una tarde que casi todas las empresas tienen pendientes desde hace años, y que ahora pesan más.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Sirve de algo mi web si la IA cita sobre todo a terceros?

Sí. En el análisis de Neil Patel, cuando la IA cita la web propia de una marca, su visibilidad se multiplica por cinco, más que con cualquier otra fuente. Y esas citas duran entre 3 y 9 veces más que las de terceros. La web propia cuenta menos en número de citas, pero pesa más cuando entra.

¿Tener mejores reseñas hace que la IA me recomiende más?

No directamente, según ese mismo análisis: el tono de lo que se dice de una marca no aparece relacionado con que la citen más. Lo que pesa es cuánto y con qué detalle se habla de ella. Las reseñas siguen importando por otro motivo: es lo que lee el cliente antes de escribirte.

¿Puedo pedir reseñas a mis clientes para salir en las respuestas de IA?

Puedes pedir a tus clientes reales que cuenten su experiencia, sin ofrecer nada a cambio de que sea buena. Lo que no se hace es inventarlas, comprarlas o escribirlas tú. Además de ser engañoso, el estudio no indica que el tono positivo ayude a que te citen.

¿Cómo sé si una IA me está citando?

No preguntándole a un asistente si te conoce: el resultado cambia entre sesiones y puede inventarse marcas. Lo útil es mirar de dónde llegan tus contactos, preguntar cómo te han conocido y revisar si tu analítica registra visitas que vienen de asistentes de IA.

El análisis citado mide además que hasta el 58% de las citas no vuelve a aparecer, así que una sola comprobación no dice gran cosa.


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Este artículo es de la serie Tiempo de respuesta a los contactos. Qué es el tiempo de primera respuesta, cómo se mide con lo que ya tienes y qué hacer con lo que entra cuando no hay nadie. Respuesta automática a los contactos que entran →

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