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WhatsApp cambia el número por nombres de usuario: qué supone para contestar a tus clientes

Parte de la serie sobre tiempo de respuesta a los contactos

WhatsApp deja reservar nombre de usuario y el cliente podrá escribirte sin mostrar su número. Qué reservar, qué cambia al recibir contactos y qué sigue igual.

Accelera Nova Solutions

El 29 de junio WhatsApp anunció los nombres de usuario. Desde esa semana se pueden reservar. Se activarán más adelante, de forma gradual y por países, y la aplicación avisará cuando estén disponibles en el tuyo.

El motivo que da la propia empresa es la privacidad: dar tu número a alguien que acabas de conocer es mucho dar. Con un nombre de usuario puedes hablar sin entregar el teléfono.

Para quien usa WhatsApp como persona, es una comodidad. Para una empresa que recibe contactos por WhatsApp, tiene una consecuencia concreta: habrá clientes que te escriban y cuyo número no verás.

Esto va de qué hacer con eso. Tres partes: qué reservar, qué cambia cuando entra un contacto y qué sigue exactamente igual.

Qué ha anunciado WhatsApp, sin adornos

Lo que dice el anuncio, punto por punto:

  • Se puede reservar ya un nombre de usuario, para usarlo cuando se lance la función «más adelante este año».
  • Se abre la reserva antes porque, con más de 3.000 millones de personas en WhatsApp, según la propia empresa, muchos nombres coinciden.
  • Creadores, pequeñas empresas y organizaciones pueden reclamar el nombre que ya usan en Instagram o Facebook, para mantener la misma presencia.
  • No habrá directorio ni sugerencias. Para escribir a alguien por primera vez con su nombre de usuario hay que conocerlo exacto.
  • Habrá una clave opcional que otros necesitarán saber para escribirte.
  • Cuando alguien escriba por primera vez a una persona o a una empresa, esta no verá su número de teléfono, si esa persona ha activado su nombre de usuario.
  • El despliegue será gradual durante los próximos meses.

Eso es todo lo que hay publicado. No hay más detalles sobre cómo se verá en las empresas ni sobre fechas por país, así que aquí no los vas a encontrar.

Primero: reserva el nombre de tu empresa

Es la parte fácil y la que más se aplaza.

Si ya atiendes a clientes por WhatsApp, reserva el nombre ahora. Según el anuncio, se hace en unos segundos desde la última versión de la aplicación, en los ajustes de la cuenta (en inglés, Settings → Account → Username).

Tres criterios para elegirlo:

El mismo nombre que ya usas

Si tienes perfil en Instagram o Facebook, WhatsApp reserva a las pequeñas empresas la opción de reclamar ese mismo nombre. Úsala. Un cliente que te conoce de una red no debería tener que adivinar cómo te llamas en otra.

Que se pueda dictar por teléfono

No habrá buscador. Quien quiera escribirte tendrá que teclear el nombre exacto. Si lleva guiones bajos, números o letras dobles, alguien se equivocará. Pruébalo: díselo en voz alta a alguien y pídele que lo escriba.

Sin clave, si quieres que te escriban

La clave opcional tiene sentido para una persona que no quiere mensajes de desconocidos. Una empresa que vive de recibir contactos quiere lo contrario. Si en algún momento la activas, cada cliente nuevo tendrá un paso más antes de poder escribirte.

Una vez reservado, ponlo donde el cliente lo busca: la web, la firma del email, la ficha del portal si tu sector trabaja con portales. Si nadie lo conoce, nadie lo usará, porque WhatsApp no va a sugerirlo.

Qué cambia cuando entra un contacto

Aquí está la parte que afecta al día a día.

Hoy, cuando alguien escribe a tu empresa por WhatsApp, tienes su número. Mucha gente lo usa sin pensarlo para tres cosas:

  1. Para identificarle. El número es la forma de saber si esa persona ya te había escrito antes, por WhatsApp o por otro sitio.
  2. Para llamarle. El comercial ve el mensaje y llama directamente.
  3. Para unir contactos. Si esa persona rellenó antes un formulario en la web con su teléfono, el número permite saber que es la misma.

Cuando un cliente con nombre de usuario escriba por primera vez, ninguna de las tres funcionará sola. No tendrás el número, así que no podrás llamarle, ni cruzarle con el formulario de la semana pasada, ni saber si ya era cliente.

No es un problema grave. Pero es un problema que aparece el primer día y que nadie ve venir si el proceso da por hecho que el teléfono siempre está.

Ejemplo: un concesionario

Ejemplo: un concesionario recibe por la mañana un contacto de un portal de coches con nombre, email y teléfono. Por la tarde, esa misma persona escribe por WhatsApp para preguntar si el coche sigue disponible.

Hoy, el número permite ver que es la misma persona y pasarle el mensaje al comercial que ya lleva ese contacto. Con nombre de usuario, llega como un contacto nuevo. Si nadie pregunta, dos comerciales acaban hablando con el mismo cliente, o ninguno, porque cada uno cree que lo lleva el otro.

Lo que hay que preparar

La solución no es técnica. Es una pregunta bien puesta dentro de la conversación.

Pide el dato que falta en la primera respuesta. No como un formulario, sino como parte de la atención: «¿Prefieres que sigamos por aquí o te llamo? Si es por teléfono, dime a qué número y a qué hora te viene bien». Si el cliente quiere que le llames, te lo dará. Si prefiere seguir por WhatsApp, también está bien: es su decisión.

No uses el teléfono como único identificador. Si en tu hoja de cálculo o en tu sistema de contactos la clave es el número, añade otra: el nombre de usuario, el email, o lo que el cliente te dé. Un contacto sin teléfono no puede quedarse fuera por no tener la casilla rellena.

Pregunta si ya había contactado antes. Una línea basta: «¿Nos habías escrito ya por la web o por algún portal?». Evita el doble comercial del ejemplo.

No intentes averiguar el número por otra vía. Si el cliente ha elegido no enseñarlo, respétalo. Lo que tienes es su permiso para contestarle por ahí, y con eso se puede trabajar perfectamente.

Si varias personas atienden el mismo WhatsApp

En muchas empresas pequeñas el WhatsApp lo contestan dos o tres personas según el turno. Hoy el número hace de hilo: quien entra por la tarde ve el teléfono, lo busca y sabe que ese cliente ya habló con su compañero por la mañana.

Sin número, ese hilo desaparece si nadie lo sustituye. Dos costumbres lo resuelven:

  • Anota el nombre del cliente y lo que pidió en cuanto lo sepas, no al final del día. Quien coja el turno siguiente tiene que poder leerlo sin preguntar.
  • Deja claro quién lleva cada contacto. Un contacto sin responsable es un contacto que cada uno cree que atiende otro.

Ninguna de las dos es nueva. Lo que cambia es que hasta ahora el número tapaba su ausencia y a partir de ahora no la tapará.

Ejemplo: un despacho de 12 personas en el que la recepción contesta el WhatsApp por la mañana y un abogado lo revisa por la tarde. Si la recepción anota «pide información sobre segunda oportunidad, prefiere que le llamen después de las 18:00, número facilitado en el chat», el abogado sabe qué hacer. La respuesta automática o de recepción no valora el caso: solo recoge el dato y lo pasa.

Qué no cambia

Casi todo lo importante.

El cliente sigue esperando respuesta

Quien te escribe por WhatsApp está mirando el móvil. Que no veas su número no cambia eso. La primera respuesta que llega, y que contesta lo que preguntó, sigue siendo la que tiene más opciones de convertirse en una visita, una prueba o una cita.

Si quieres entender por qué el tiempo pesa tanto, está explicado en cuánto tiempo tienes para contestar un contacto. Y si no sabes cuánto tardas hoy, el método para medirlo está en cómo medir tu tiempo de primera respuesta.

Contestar a quien te escribe sigue siendo lo correcto

El nombre de usuario no cambia la regla de fondo. Responder a una persona que te ha escrito es atender lo que ha pedido. Escribir con fines comerciales a quien no te ha pedido nada es otra cosa, y en España está restringido por la Ley 34/2002, también entre empresas.

WhatsApp, además, lo pone difícil por diseño: no hay directorio ni sugerencias. No es una herramienta para buscar clientes. Es una forma de que te encuentre quien ya quiere hablar contigo.

Los datos útiles siguen saliendo de la conversación

El número de teléfono nunca fue lo que te decía si un contacto iba en serio. Eso lo dice lo que pregunta, para cuándo lo quiere y qué le falta para decidir. Todo eso sigue estando en la conversación, con o sin número.

Una buena primera respuesta contesta la pregunta y hace la que falta. Eso funciona igual con un número visible que con un nombre de usuario.

Qué hacer esta semana

Una lista corta, por orden:

  1. Reserva el nombre de la empresa en WhatsApp. Si tienes Instagram o Facebook, el mismo.
  2. Revisa cómo identificas hoy a un contacto. Si todo depende del teléfono, añade otro dato.
  3. Escribe la pregunta que vas a hacer en la primera respuesta para saber cómo quiere seguir el cliente y si ya te había escrito.
  4. Publica el nombre en la web y en los sitios donde te buscan.
  5. Mide cuánto tardas en contestar por WhatsApp hoy. Eso no depende de ningún cambio de WhatsApp y es lo que más pesa.

Ninguno de los cinco puntos requiere comprar nada. Son decisiones de proceso, y es mejor tomarlas antes de que el cambio llegue a tu país que el día que el primer cliente sin número se quede sin contestar.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Tengo que reservar un nombre de usuario para mi empresa?

No es obligatorio, pero si ya atiendes a clientes por WhatsApp tiene sentido reservarlo pronto. WhatsApp dice que abrió la reserva antes del lanzamiento precisamente porque con tantos usuarios muchos nombres coinciden. Las pequeñas empresas pueden reclamar el nombre que ya usan en Instagram o Facebook.

Según el anuncio de WhatsApp, la reserva se hace en la última versión de la aplicación, desde Ajustes, en el apartado de la cuenta (en inglés, Settings → Account → Username).

¿Voy a dejar de ver el teléfono de los clientes que me escriben?

Solo en un caso concreto: cuando alguien que ha activado su nombre de usuario escribe por primera vez a una empresa. Es opcional para el usuario, así que seguirás viendo el número de muchos contactos. Pero no podrás contar con tenerlo siempre.

Si no tengo su teléfono, ¿cómo le devuelvo la llamada?

Preguntándole en la propia conversación cómo prefiere seguir: por ahí, por teléfono o por email. Si te da un número o un correo porque quiere que le contactes, ya tienes el dato y el motivo para usarlo. Lo que no debes hacer es intentar averiguarlo por otra vía.

¿Puedo usar el nombre de usuario para escribir a posibles clientes?

No es para eso. WhatsApp explica que no habrá directorio ni sugerencias, y en España escribir con fines comerciales a quien no te lo ha pedido está restringido por la Ley 34/2002. El nombre de usuario sirve para que te encuentre quien quiere hablar contigo.


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Este artículo es de la serie Tiempo de respuesta a los contactos. Qué es el tiempo de primera respuesta, cómo se mide con lo que ya tienes y qué hacer con lo que entra cuando no hay nadie. Respuesta automática a los contactos que entran →

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