
Google avisa por escrito sobre el contenido hecho con IA: qué revisar en la web de una pyme
Parte de la serie sobre tiempo de respuesta a los contactos
Google ha reescrito su guía: el contenido con IA hay que revisarlo a mano y los autores inventados son engaño. Qué mirar en tu web antes de la próxima subida.
Google no suele avisar con fecha. Pero sí suele dejar las reglas por escrito antes de aplicarlas con más fuerza. Eso es lo que ha pasado esta semana.
El 1 de octubre Google actualizó su guía sobre el uso de contenido generado con IA. Y en los mismos días añadió una sección nueva a su documento sobre contenido útil y fiable. Lily Ray, consultora de SEO que lleva años trabajando con webs que han caído tras actualizaciones de Google, lo ha resumido en un artículo con un titular claro: la próxima gran actualización está a la vuelta de la esquina.
Que llegue o no, y cuándo, es una predicción suya. Lo que ha escrito Google no lo es. Y afecta a muchas pymes españolas que en los dos últimos años han llenado su web de artículos y páginas hechas con IA, a veces sin saberlo, porque se lo hizo una agencia.
Esto va de qué ha cambiado, qué mirar en tu web y qué no hace falta tocar.
Qué ha escrito Google, sin interpretaciones
Cuatro cambios, todos en documentación pública:
Revisar a mano lo hecho con IA es «crítico». La guía dice ahora, traducido, que es crítico comprobar y revisar manualmente todo el contenido generado con IA, por exactitud y fiabilidad, antes de publicarlo. Y la revisión no es solo del texto: incluye títulos, descripciones, datos estructurados y el texto alternativo de las imágenes.
Cuatro rasgos de calidad. Google dice que la calidad del contenido principal es uno de los factores más importantes para valorar una página, y enumera lo que miran sus evaluadores: esfuerzo, originalidad, talento o pericia, y exactitud. En la definición de esfuerzo aparece la frase que más importa aquí: usar IA generativa para producir grandes cantidades de texto sin supervisión ni selección manual representa poco o ningún esfuerzo.
Los autores inventados son engaño. El mismo documento dice ahora que fabricar perfiles de autor, con fotos generadas por IA, nombres inventados o credenciales falsas, para que el contenido parezca escrito por expertos, es una forma de engaño. Y que cualquier engaño hace que una página sea poco fiable para los usuarios y para los sistemas automáticos de Google.
En temas sensibles, más exigencia. Para temas que afectan a la salud, el dinero o la vida de las personas, el contenido tiene que ser muy exacto y coherente con el consenso de los expertos. Ahí entran clínicas y despachos.
Por qué los especialistas creen que viene algo
El artículo de Lily Ray junta varias señales. Las resumo con lo que dice ella:
- Google ya ha hecho esto antes. Según su repaso, varias de las grandes actualizaciones de la historia de Google llegaron poco después de cambios así en la documentación. La de marzo de 2024, según la propia Google, redujo el contenido de baja calidad y poco original en sus resultados un 45%.
- Las actualizaciones contra spam van más rápido. Google ha publicado cuatro en 2026 (marzo, junio, agosto y septiembre), frente a una en todo 2025. Entre una y otra han pasado 92, 55 y 37 días.
- Lo dicen en voz alta. En el evento Search Central Live de Barcelona, según la crónica que cita el artículo, Gary Illyes, de Google, dijo que el contenido hecho en volumen empieza a ser más problema que el spam de enlaces.
- Lo que ya se ve en las webs castigadas. Ray describe los patrones de las webs que han caído este año: páginas plantilla (una por ciudad, una por número de teléfono), autores que no existen, y contenido promocional pensado para que lo citen los asistentes de IA.
Es una opinión informada, no un anuncio. Pero la parte que importa no depende de la fecha: las reglas ya están escritas.
Lo que significa para una pyme española
La mayoría de las pymes no fabrica miles de páginas. Pero muchas tienen alguno de estos cuatro problemas sin haberlo decidido.
Los artículos «de SEO» que nadie leyó antes de publicar
Ejemplo: una clínica privada contrata un paquete de cuatro artículos al mes. Se publican solos. Nadie de la clínica los lee. Uno de ellos explica un tratamiento con un dato que el equipo médico no suscribiría.
Con la guía nueva, eso es exactamente lo que Google pide no hacer. Y en salud, el listón de exactitud es más alto. El problema no es que estén hechos con IA. Es que nadie con conocimiento los ha revisado.
Las páginas por municipio
Ejemplo: un despacho de Ley de Segunda Oportunidad con una página para cada municipio de la provincia. El texto es el mismo; cambia el nombre del pueblo.
Ray lo describe como una versión de las «páginas puerta», un patrón que lleva más de quince años apareciendo entre las webs castigadas. Si las tuyas son así, no te traen clientes de esos pueblos: te ponen en riesgo a toda la web.
El autor que no existe
Ejemplo: una promotora con un blog firmado por «Laura, experta en inversión inmobiliaria», con una foto que nadie del equipo reconoce.
Google lo llama engaño, con esa palabra. Firmar como empresa es perfectamente válido. Inventar una persona, no.
Las listas donde sales el primero
Es la táctica de moda para aparecer en las respuestas de los asistentes de IA: publicar «los 10 mejores concesionarios de la zona» en tu propia web, con tu empresa en el número uno. O pagar para que te incluyan en las listas de otros.
Ray ha medido lo primero. En su revisión de septiembre de 2026, sobre 100 búsquedas de «mejor software B2B», las respuestas de IA de Google citan un 38% menos este tipo de listas que en junio. Y cuando las citan, dejan fuera de la recomendación a la marca que las publicó el 83% de las veces, frente al 69% de junio. En el 70% de los casos, la lista acaba ayudando a recomendar a la competencia.
Lo segundo, las menciones pagadas, Google lo compara con comprar enlaces. Su guía sobre funciones de IA dice que buscar menciones no auténticas no ayuda tanto como parece, y sus políticas de spam cubren ya los intentos de manipular las respuestas de IA en el buscador.
Sobre por qué la IA da más peso a lo que dicen de ti otros que a lo que dices tú, hay más en cuando el cliente va a comprar, la IA se fía más de otros.
Qué revisar esta semana
No hace falta una auditoría de agencia. Hace falta una tarde y una lista.
1. Haz inventario de lo publicado
Saca la lista de páginas y artículos de tu web. Marca los que cumplan alguna de estas condiciones:
- Nadie de la empresa los ha leído entero.
- Se parecen mucho entre sí (mismo texto, distinto municipio o distinto producto).
- No han traído visitas en el último año, según Search Console.
Para los marcados hay tres salidas, por orden de preferencia: mejorarlos con algo que solo tu empresa sabe, unirlos en menos páginas más completas, o retirarlos. Ray recomienda a sus clientes «menos es más»: menos volumen y más calidad.
2. Revisa quién firma
Cada autor tiene que ser una persona real, con foto real y credenciales que sean verdad. Si no puedes cumplir eso, firma como empresa y explica en una página quién escribe y cómo se revisa.
3. Pon a alguien a revisar antes de publicar
Si sigues usando IA para escribir, y es razonable hacerlo, alguien que conozca el tema tiene que leerlo antes de que salga. Google incluye ahora en esa revisión el título, la descripción que sale en el buscador, los datos estructurados y el texto alternativo de las imágenes. Son las partes que nadie mira y que la IA rellena sola.
Una regla sencilla: cada cifra con su fuente enlazada. Si no encuentras de dónde sale un dato, quítalo. En una clínica o un despacho, además, que el texto explique pero no diagnostique ni valore casos concretos.
4. Corta las tácticas de atajo
Si tu agencia te vende listas autopromocionales, menciones pagadas sin rotular o publicaciones automáticas en foros, pregunta qué pasa con tu web si Google decide aplicar sus normas. Quien vende el atajo no es quien pierde las visitas.
5. Valora decir cómo usas la IA
No es obligatorio. Google sugiere hacerlo cuando el lector lo esperaría razonablemente. Una línea en la página de quiénes somos explicando cómo se escribe y se revisa el contenido genera confianza y no cuesta nada.
Qué no hace falta tocar
Tampoco hay que entrar en pánico.
No hay que dejar de usar IA. Google no la prohíbe. Lo que pide es revisión, exactitud y algo original que aportar.
No hay que borrar páginas que funcionan. Si una página trae visitas y contactos, mejórala; no la retires por miedo.
No hay que perseguir cada rumor. Las actualizaciones grandes castigan patrones, no artículos sueltos. Una web pequeña, con contenido revisado y autores honestos, está en el lado correcto.
Lo que sigue importando más que el contenido
Una web bien posicionada trae contactos. Lo que pasa después decide si se convierten en clientes.
Puedes tener la mejor página de la provincia y perder la mitad de lo que te trae si la consulta entra un viernes por la tarde y nadie contesta hasta el lunes. Lo hemos contado en cuánto tiempo tienes para contestar un contacto.
El orden lógico es el mismo de siempre: que lo publicado sea verdad, que quien llega encuentre lo que buscaba y que quien escribe reciba respuesta pronto.
Fuentes
- Prediction: the next massive Google update is around the corner — Lily Ray, 4 de octubre de 2026.
- Using generative AI content — Google Search Central, guía actualizada el 1 de octubre de 2026.
- Creating helpful, reliable, people-first content — Google Search Central.
- Spam policies for Google web search — Google Search Central.
Preguntas frecuentes
¿Google castiga el contenido escrito con ayuda de IA?
No por usar IA. Lo que su guía señala es publicar mucho texto generado sin supervisión ni revisión humana, que pasa a contar como poco o ningún esfuerzo. Un artículo escrito con ayuda de IA, revisado, comprobado y con algo propio que aportar no está en ese saco.
¿Tengo que poner el nombre de una persona como autor de cada artículo?
Lo que Google llama engaño es inventar al autor: nombre falso, foto generada o credenciales que no son verdad. Firmar como empresa es honesto; en ese caso conviene explicar en la web quién escribe y cómo se revisa lo que se publica.
Mi agencia me hizo una página por cada pueblo de la zona. ¿Las borro?
Depende de si cada una aporta algo distinto. Si solo cambia el nombre del municipio, es el patrón de páginas plantilla que, según quienes siguen estas actualizaciones, más están sufriendo. Lo prudente es unirlas en menos páginas con información real de cada zona, o retirar las que no traen visitas.
No es consejo para un caso concreto: antes de borrar páginas que reciben visitas, mira sus datos en Search Console.
¿Cuándo llega la actualización?
Nadie fuera de Google lo sabe. La previsión es de especialistas que han visto repetirse el patrón de avisos antes de actualizaciones anteriores. Por eso conviene revisar ahora, no esperar a una fecha.
El diagnóstico gratuito es media hora mirando cómo entra hoy un contacto en tu empresa, desde la web y desde los demás canales, quién lo contesta y cuánto tarda, con la hora delante. Si la web trae consultas que se quedan esperando, ahí es donde se nota primero.
Lo que hacemos está en la página del sistema de respuesta a los contactos: primera respuesta con contenido en menos de 60 segundos a cualquier hora, la pregunta que falta hecha, y el aviso al comercial que le toca con el contexto preparado. Sin tarifa publicada: el alcance y el importe se cierran por escrito después del diagnóstico.