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ChatGPT trae el 0,73 % de las visitas que trae Google: dónde poner el esfuerzo si lo que buscas son clientes

Parte de la serie sobre tiempo de respuesta a los contactos

Un análisis de 100 webs durante un año: la IA trae pocas visitas aunque conviertan más, y casi la mitad no medía ningún contacto. Qué mirar antes de perseguir a ChatGPT.

Accelera Nova Solutions

Llevamos dos años oyendo que hay que aparecer en ChatGPT. Han nacido empresas que solo se dedican a medir cuántas veces te menciona una IA. Y muchas pymes se preguntan si están llegando tarde a algo.

Esta semana, la consultora de posicionamiento Marie Haynes publicó un artículo con un título que va directo a esa duda: «GEO is a distraction», algo así como «optimizar para la IA es una distracción». GEO es el nombre que se le ha dado en el sector a trabajar para aparecer en las respuestas de las IA generativas.

No dice que la IA no importe. Dice algo más útil: que antes de perseguirla mires de dónde te llegan de verdad los clientes. Y trae datos.

Qué datos hay

La autora revisó 12 meses de analítica de 100 webs de distintos tamaños, con más de 145 millones de sesiones en total. Lo que encontró:

  • Las visitas que llegaban desde ChatGPT fueron el 0,62% de las que traía la búsqueda orgánica de Google. No es un error de decimales; ella misma lo repite.
  • Sumando todas las IA, la cifra subía al 0,73%.
  • 55 de las 100 webs medían conversiones. En esas, quien llegaba desde ChatGPT convertía al 13,8% y quien llegaba desde Google, al 3,02%.
  • Aun así, Google trajo el 96,5% de las conversiones de todos los canales analizados. En su muestra, Google orgánico trajo 27 veces más conversiones que todas las IA juntas.

Añade un dato sobre la tendencia: según su análisis de esas mismas webs, el crecimiento rápido de las visitas desde ChatGPT se paró en agosto de 2025, y desde entonces envía cada vez menos.

Dos avisos antes de sacar conclusiones. La propia autora lo llama un conjunto de datos pequeño. Y no son pymes españolas: son las webs a las que ella tiene acceso. Sirve como orden de magnitud, no como regla.

La IA que te trae gente está dentro de Google

El punto central del artículo no es «olvídate de la IA». Es que la búsqueda con IA que más gente usa hoy no está en ChatGPT, sino en Google: en los resúmenes que salen encima de los resultados, en su modo IA y en un sistema de ordenación que, según la autora, ya funciona en gran parte con IA.

Eso cambia la pregunta. No es «¿trabajo para Google o para la IA?». Es «¿qué hace que un buscador, con IA o sin ella, piense que mi página es la mejor respuesta para quien busca?».

Y la respuesta que da es la de siempre, aunque ahora pese más: que la persona que llega quede satisfecha. Que encuentre lo que buscaba, que lo entienda y que pueda dar el paso siguiente sin pelearse con la página.

Si ya leíste lo que publicamos sobre cómo aparecer en las búsquedas con IA, verás que no hay contradicción. Lo que ayuda a que una IA te cite (información propia, clara, en texto y fácil de encontrar) es en buena parte lo mismo que ayuda en Google. No son dos trabajos.

El dato que más debería preocuparte

De todo el artículo, la cifra que más nos interesa para una pyme no es la de ChatGPT. Es esta: 45 de las 100 webs no medían ningún evento clave. Ni formularios, ni llamadas, ni nada.

Casi la mitad no podía saber qué canal les traía clientes. Ni Google, ni la IA, ni los anuncios. Medían visitas, que es lo fácil, y no contactos, que es lo que paga las nóminas.

Si estás en ese grupo, preocuparte por si ChatGPT te menciona es empezar la casa por el tejado. Primero hace falta saber cuántos contactos te llegan y desde dónde.

Ejemplo: un concesionario recibe contactos por cuatro sitios: la web, los portales de coches, el teléfono y el WhatsApp. La web tiene analítica, pero el formulario no está marcado como conversión y el botón de llamar tampoco. El gerente sabe que «la web funciona» porque tiene visitas. No sabe si de esas visitas sale algún coche vendido. Ni si las que llegan desde una IA, aunque sean pocas, valen más.

Qué medir, en orden

Si quieres saber dónde poner el esfuerzo, este es el orden que proponemos. Ninguno requiere comprar nada.

1. Decide qué es un contacto para ti

La autora lo pide en su artículo: averigua qué es una conversión para tu negocio y mídela. En una pyme que no vende online suele ser:

  • Enviar el formulario de contacto o de presupuesto.
  • Pulsar el botón de llamar desde el móvil.
  • Abrir el WhatsApp desde la web.
  • Pedir cita.

Cada uno tiene que quedar registrado en tu analítica como un evento con nombre propio. Si no sabes si lo está, probablemente no lo está.

2. Mira de dónde viene cada contacto

Con eso medido, ya puedes ver qué parte llega desde Google, cuál desde los anuncios, cuál directa y cuál desde una IA. Ojo con esta última: desde el 9 de octubre, parte de las visitas que manda ChatGPT llegan sin decir de dónde vienen y se cuentan como directas. Lo explicamos en por qué las visitas de ChatGPT salen como directas. Así que la cifra real de la IA puede ser algo mayor que la que veas, pero difícilmente cambia el orden de magnitud.

3. Sigue el contacto hasta el final

Un formulario enviado no es un cliente. Entre uno y otro está lo que pasa después: si contestaste, cuánto tardaste, si hubo visita o presupuesto y si se cerró. Esa parte casi nunca está en la analítica de la web, y es la que dice qué canal trae clientes y no solo contactos. Dos canales con el mismo número de formularios pueden dejarte resultados muy distintos.

Si quieres poner números a lo que te cuesta cada contacto y lo que pierdes en esa parte, la calculadora de coste por contacto te lo hace en un par de minutos.

4. Ahora sí, decide dónde poner el esfuerzo

Con los tres pasos anteriores sabrás si Google te trae el grueso, como en el análisis, o si tu caso es distinto. Puede serlo: una empresa muy especializada, con clientes que preguntan a una IA antes de buscar, podría ver otra cosa. Pero lo sabrás por tus datos, no por lo que se lee en internet.

Y lo que viene: buscadores que hacen cosas

La segunda mitad del artículo mira más adelante. Cita al consejero delegado de Google diciendo que la búsqueda se convertirá en un «gestor de agentes»: algo que no solo te da enlaces, sino que hace tareas por ti.

Habla de cosas que ya existen o se están probando: un carrito de compra que junta productos de varias tiendas, un protocolo para que agentes de IA comparen y compren, y una forma de que una web enseñe a esos agentes sus funciones, como formularios, calculadoras o reservas. La propia autora reconoce que es pronto para que la mayoría de empresas construya nada de eso.

Para una pyme de servicios, lo práctico de esta parte es más sencillo: que tus formularios y tus reservas funcionen bien y pidan lo justo. Si algún día un asistente rellena un formulario en nombre de un cliente, lo hará mejor en uno claro de cuatro campos que en uno de quince con preguntas ambiguas. Y una persona, también.

Y una frase de la autora que vale para cualquier época: al final, mucho de esto se reducirá a tener de verdad los mejores productos, precios y atención al cliente. Eso incluye contestar rápido a quien te escribe.

Lo que no te dice este artículo

Para ser justos con los datos:

  • No dice que la IA no sirva. Quien llega desde ChatGPT, en su muestra, convierte más de cuatro veces mejor. Son pocos, pero buenos.
  • No dice que sea así en todos los sectores. Son 100 webs de una consultora.
  • No mide las menciones sin visita. Alguien puede conocerte por una IA y buscarte después en Google por tu nombre. Eso cuenta como Google.

Por eso no proponemos dejar de lado la IA, sino ponerla en su sitio: detrás de medir bien lo que ya tienes. Y si quieres comprobar si una IA te cita sin engañarte, el método está en cómo medir de verdad si la IA cita tu web.

Qué hacer el lunes

  1. Abre tu analítica y busca si el formulario, el botón de llamar y el de WhatsApp están medidos como eventos. Si no, es lo primero.
  2. Mira los contactos del último mes por origen: Google, anuncios, directo, IA.
  3. Cuenta cuántos de esos contactos se contestaron y cuántos acabaron en visita, cita o presupuesto.
  4. Repasa tu formulario: que pida lo justo y que se pueda enviar desde el móvil sin errores.
  5. Solo después, si te sobra tiempo, mira cómo te describen Google y las IA cuando alguien pregunta por lo que haces.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Entonces no merece la pena preocuparse por aparecer en ChatGPT?

Merece la pena en su justa medida. En el análisis citado, quien llegaba desde ChatGPT convertía mucho más, pero eran muy pocas visitas. Lo que hace que una IA te cite (información clara, propia y fácil de leer) es en gran parte lo mismo que hace que Google te muestre. No es un trabajo aparte.

¿Estos datos valen para una pyme española?

Con prudencia. Son 100 webs de distintos tamaños escogidas por una consultora de posicionamiento, no una muestra de pymes españolas, y la propia autora lo llama un conjunto de datos pequeño. Sirven como orden de magnitud. Lo que vale para tu empresa es lo que diga tu propia analítica.

¿Qué es una conversión en una web que no vende online?

Lo que hace un cliente cuando quiere hablar contigo: enviar el formulario, pulsar el botón de llamar, abrir el WhatsApp o pedir cita. Si nada de eso está medido, no puedes saber qué canal te trae clientes.

Mejor aún si ese contacto se puede seguir hasta el final: si contestaste, si hubo visita o presupuesto y si se cerró.

¿Por qué mi analítica casi no enseña visitas de ChatGPT?

Porque pueden ser pocas, como en este análisis, y porque desde el 9 de octubre parte de ellas llegan sin decir de dónde vienen y se cuentan como directas. Lo contamos en un artículo aparte.


El diagnóstico gratuito es media hora mirando de dónde te llegan hoy los contactos, quién los contesta, cuánto tarda y cuántos acaban en cliente, con los datos delante. De ahí sale dónde estás perdiendo más: si en atraerlos o en lo que pasa después.

Lo que hacemos está en la página del sistema de respuesta a los contactos: todos los orígenes en un mismo sitio, primera respuesta con contenido en menos de 60 segundos a cualquier hora y un panel que dice qué canal trae clientes, no solo visitas. Sin tarifa publicada: el alcance y el importe se cierran por escrito después del diagnóstico.

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Este artículo es de la serie Tiempo de respuesta a los contactos. Qué es el tiempo de primera respuesta, cómo se mide con lo que ya tienes y qué hacer con lo que entra cuando no hay nadie. Respuesta automática a los contactos que entran →

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